Sony mató el disco físico. Domino's, KFC y GameStop le hicieron el funeral más viral del año.
- Andres Cifuentes
- hace 1 día
- 8 min de lectura

El 1 de julio de 2026, Sony soltó una bomba: a partir de enero de 2028, PlayStation dejará de producir juegos en disco físico. Todo digital. Para siempre.
La reacción del internet fue brutal. Pero lo más interesante no vino de los gamers furiosos ni de los foros de Reddit. Vino de una pizzería, una cadena de pollo frito y una tienda de videojuegos usados.
En menos de dos horas, Domino's UK publicó un comunicado oficial anunciando que ellos también dejarían de hacer pizzas físicas y pasarían a "pizzas digitales." KFC España anunció que su pollo solo estaría disponible "en formato PNG falso." GameStop promocionó con orgullo el intercambio de discos físicos.
Y Sony, la empresa de 100 mil millones de dólares con ejércitos de agencias de publicidad y departamentos de comunicación corporativa, se quedó en silencio. Seis días sin decir una palabra.
Una pizzería le ganó la conversación a una de las empresas de entretenimiento más grandes del planeta.
Si eso no te enseña algo sobre cómo funciona el marketing hoy, nada lo hará.
Lo que pasó (con números, no con opiniones)
Sid Shuman, Director Senior de Comunicaciones de Sony Interactive Entertainment, publicó el anuncio el 1 de julio. La justificación oficial: "adaptarse a las tendencias de consumo" porque "la preferencia por medios digitales supera significativamente a los discos físicos."
El detalle que Sony no mencionó: según Circana, el 82% de las consolas PS5 vendidas fueron la versión con lector de discos. Es decir, la inmensa mayoría de sus propios clientes eligió pagar más para tener la opción física. Pero Sony decidió que eso era irrelevante.
El tuit del anuncio de PlayStation superó las 85 millones de visualizaciones. Pero no por las razones que Sony hubiera querido. Se llenó de críticas, memes y una petición que superó las 100.000 firmas pidiendo que revirtieran la decisión.
Y entonces entraron las marcas.
Domino's: la clase magistral de marketing reactivo
Domino's UK publicó un comunicado parodiando el anuncio de Sony palabra por palabra:
"En respuesta a las tendencias de la industria del gaming, a partir del 1 de abril de 2027, Domino's UK cesará la producción de pizzas físicas y pasará a la producción exclusiva de pizzas digitales. Los consumidores podrán descargar nuestra deliciosa gama completa de códigos de pizza y, usando el poder de la imaginación, disfrutarlas en un sentido enteramente virtual."
Y remató cambiando su eslogan: de "Domin-oh-hoo-hoo" a "Domin-oh-hoo-whose-dumb-idea-was-this."
Los números: 3.4 millones de visualizaciones. 200.000 likes. 26.000 reposts. Todo en las primeras 24 horas.
Pero lo brillante no fue el post inicial. Fue lo que pasó después. Cuando un usuario bromeó con que la pizza llegaría con un código en la caja, Domino's contestó: "La caja también es digital." Cuando otro imaginó lo mismo, la respuesta fue: "Holograma y piña."
Domino's no hizo un post y se fue. Se quedó en la conversación, alimentando el fuego con cada respuesta, jugando con su audiencia como si fueran amigos, no clientes.
KFC España: el compromiso con el absurdo
Si Domino's fue el primer golpe, KFC España fue el nocaut.
Publicaron un anuncio oficial en español: "ÚLTIMA HORA: KFC dejará de ofrecer su formato físico a partir de hoy. Sus productos solo se podrán consumir a través de su app en formato falso PNG."
Pero no se detuvieron ahí. Anunciaron un DLC de salsas (contenido descargable, el término que los gamers conocen de sobra). Lanzaron una "pre-orden de Los Glaseados." Prometieron un "Fried Chicken Pass" por suscripción mensual.
Y cerraron con una referencia que cualquier persona mayor de 25 años reconoce al instante: recrearon el famoso anuncio anti-piratería de los 2000 con el texto "YOU WOULDN'T STEAL FRIED CHICKEN" — "No robarías pollo frito."
Cada elemento del hilo estaba pensado para que la comunidad gamer lo entendiera, lo compartiera y lo celebrara. KFC no habló desde afuera de la conversación como una marca tratando de parecer cool. Habló desde adentro, con el lenguaje exacto de la audiencia, sin pedir permiso.
GameStop y GameFly: cuando el oportunismo es legítimo
Mientras las marcas de comida se dedicaban al humor, las empresas cuyo negocio depende directamente de los discos físicos jugaron una carta diferente.
GameStop publicó la historia de un cliente en Columbus, Ohio, que canjeó su colección de Xbox 360 por más de 1.000 dólares en crédito de tienda y se fue con juegos nuevos de PS5. Un recordatorio silencioso pero demoledor de lo que desaparece cuando todo es digital: no puedes revender un código de descarga.
GameFly, el servicio de alquiler de juegos por correo, publicó su propio comunicado reafirmando su compromiso con el formato físico.
Hasta Evercade, una consola retro de nicho, grabó su propia parodia del famoso video de Sony de 2013, mostrando cómo compartir juegos físicos en su plataforma.
Cada marca encontró su ángulo. Cada una habló con su tono. Ninguna pidió permiso. Todas reaccionaron en horas, no en semanas.
La hipocresía que lo hizo viral: Sony en 2013 vs. Sony en 2026

Aquí está la gasolina que convirtió el fuego en incendio.
En junio de 2013, cuando Microsoft anunció que Xbox One tendría restricciones para compartir juegos físicos, Sony lanzó uno de los videos de marketing más efectivos de la historia de los videojuegos.
Un clip de 20 segundos. Shuhei Yoshida, entonces presidente de Sony Worldwide Studios, le pasa un disco físico de PS4 a Adam Boyes, vicepresidente de relaciones. Boyes dice "gracias." Fin del video. Título: "Video instructivo oficial de PlayStation sobre juegos usados."
El mensaje era demoledor: "En PlayStation, compartir juegos es así de simple. No como en Xbox."
El video acumuló más de 20 millones de visualizaciones. Se convirtió en un símbolo de por qué PlayStation le ganó la generación a Xbox. Microsoft tuvo que dar marcha atrás días después y eliminar las restricciones.
Trece años más tarde, Sony hizo exactamente lo que se burlaba de que Xbox quisiera hacer. Y la internet no olvidó.
El video original de 2013 se viralizó de nuevo. Los comentarios nuevos dicen cosas como "Te convertiste en el villano del que te burlabas" y "Es como ver el video de la boda después del divorcio." Esa es la razón real por la que este caso explotó. No fue solo una decisión impopular. Fue una traición a la propia narrativa de marca que Sony construyó durante una década. Y cuando traicionas tu propia historia, el internet te lo cobra con intereses.
Las 5 lecciones de marketing que este caso le deja a cualquier negocio
1. La velocidad mata la planificación (cuando tienes personalidad de marca clara)
Domino's no tuvo semanas para preparar su respuesta. Tuvo horas. Pero funcionó porque la marca ya sabe quién es: irreverente, directa, con humor de internet. No necesitó aprobación de 14 personas. Necesitó un community manager que entiende el tono y tiene permiso para actuar.
Si tu marca necesita tres reuniones para aprobar un tuit, ya perdiste. El marketing reactivo no es para marcas que operan por comité. Es para marcas que tienen identidad definida y confían en su equipo para ejecutarla a la velocidad que el momento exige.
2. No necesitas estar en la conversación original para dominarla
Domino's no vende videojuegos. KFC no tiene nada que ver con PlayStation. Pero ambas entendieron algo que la mayoría de las marcas ignoran: las conversaciones culturales no pertenecen a la industria donde nacen. Pertenecen a quien tenga algo inteligente que decir.
El requisito no es ser parte del sector. El requisito es entender la emoción que está moviendo la conversación y conectarte con ella de una forma que se sienta genuina, no forzada.
3. El humor con opinión es la moneda más valiosa de las redes
Domino's y KFC no se limitaron a hacer un chiste genérico. Tomaron posición. Se pusieron del lado de la audiencia que estaba molesta. Se burlaron de Sony, no de los gamers.
Eso es fundamental: el humor de marca que funciona no se ríe de la audiencia ni se queda en la superficie. Se ríe con la audiencia de algo que ambos reconocen como absurdo. Es complicidad, no payasada.
4. Tu contenido pasado es un activo o una bomba de tiempo
Sony creó uno de los mejores contenidos de marketing de su historia en 2013. Veinte segundos. Un mensaje claro. Una victoria aplastante. Y trece años después, ese mismo contenido se convirtió en la evidencia más poderosa en su contra.
Cada pieza de contenido que publicas queda grabada. Cada promesa. Cada posición. Cada tono. Cuando tu marca cambia de rumbo y contradice lo que dijo antes, la audiencia no necesita investigar. Solo necesita buscar tu propio video.
La consistencia no es solo una estrategia de branding. Es un seguro contra ti mismo.
5. El silencio corporativo ya no es una estrategia. Es una admisión de culpa.
Sony no respondió en seis días. Cuando finalmente publicó algo, fue un anuncio de un control nuevo de PlayStation. Ni una mención al tema. Ni un reconocimiento de la conversación.
Según un reporte de Jason Schreier, la estrategia interna de Sony es simple: creen que su base digital es lo suficientemente grande como para ignorar a los que quieren discos, y que con el tiempo los fans simplemente lo aceptarán.
Puede que tengan razón desde el punto de vista financiero. Pero desde el punto de vista de marca, están haciendo exactamente lo que hacen las empresas que pierden la conexión emocional con su audiencia: sustituir la conversación por el silencio y la empatía por los números.
En 2026, el silencio no te protege. Te condena. Porque mientras tú no hablas, Domino's está hablando por ti, y lo está haciendo mejor.
Lo que esto significa para ti (sí, para tu negocio)
Sé lo que estás pensando: "Andrés, yo no soy Domino's. No tengo un equipo de social media. No vendo pizza ni pollo ni videojuegos."
No importa. La lección no es sobre el tamaño del negocio. Es sobre la mentalidad.
¿Tienes un tono de marca definido que tu equipo pueda ejecutar sin consultarte cada post? Si no, no puedes hacer marketing reactivo. Punto.
¿Estás mirando las conversaciones culturales de tu industria buscando oportunidades? No hablo de publicar sobre el día internacional de lo que sea. Hablo de entender cuándo la conversación se alinea con tu mensaje y tener la agilidad de entrar antes de que se enfríe.
¿Estás siendo consistente con lo que prometes? Porque si hoy dices una cosa y mañana haces la opuesta, el internet tiene capturas de pantalla y buena memoria.
Y la más importante: ¿estás dejando que el miedo a la controversia te convierta en una marca sin personalidad? Porque Domino's no le tuvo miedo a burlarse de una empresa que factura más que todo su grupo corporativo. Y la recompensa fue 3.4 millones de personas aplaudiéndole.
Las marcas que juegan seguro son invisibles. Las marcas que tienen algo que decir, aunque sea sobre una industria que no es la suya, se quedan en la conversación. El veredicto sin filtros
Sony va a sobrevivir. Tiene el dinero, la base de usuarios y los exclusivos para sostener su modelo digital. Financieramente, probablemente tiene razón.
Pero este caso no es sobre si Sony gana o pierde dinero. Es sobre quién ganó la conversación. Y esa batalla la ganaron, de forma aplastante, una cadena de pizzas británica y una marca de pollo frito española.
No porque tuvieran más presupuesto. No porque tuvieran una agencia mejor. Sino porque tenían personalidad, velocidad y la disposición de meterse en una conversación donde nadie las invitó.
En marketing, no gana el que tiene más dinero.
Gana el que tiene más que decir.
Y lo dice primero.
Por Andrés Cifuentes · Julio 2026




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